COLE TV / EL COLEGIO CERVANTES DE MOSCÚ EMOCIONA CON UN PROGRAMA MUY ARAGONÉS

Un guisante “inglés”, tres bailarinas interpretando el ballet de “Don Quijote”, un trolebús, una jota aragonesa made in Rusia o una mesa repleta de blinis y otras delicias. Son algunas de las diferentes partes que componen el programa desarrollado para Cole Televisión por los niños de 5º de Primaria del colegio Cervantes de Moscú. Este centro, bilingüe ruso-español, está considerado como uno de los mejores de Rusia y se ha convertido en nuestro primer participante internacional. Los niños cursan sus estudios en el idioma ruso, pero a los 7 años empiezan a estudiar español y reciben ¡hasta cinco clases a la semana! Ya en Secundaria, los alumnos tienen la posibilidad de cursar el doble Bachillerato y obtener así las titulaciones rusa y española.  Los chicos hacen multitud de actividades en español y participan en diversos proyectos internacionales, como el nuestro, que conocieron gracias al canal de YouTube.

Así que nuestros alumnos de Imagen y Sonido todavía están con la boca abierta al oírles hablar en un español tan correcto y cultivado. Pero, además, a los 11 años comienzan a estudiar inglés como segunda lengua extranjera. Y nos demostraron que han aprovechado bien el tiempo representando en dicha lengua el cuento popular de Andersen “La princesa y el guisante”.

Tuvimos música de violín, en directo, porque una niña interpretó parte de “La jota aragonesa”, obra del conocido autor ruso Mijail Glinka, un enamorado de la música popular española que vivió en la primera mitad del siglo XIX. También conocimos la fiesta popular de la Maslenitsa, el carnaval ruso, que sirve de despedida del invierno y dura una semana, durante la cual es tradición comer blinis en grandes cantidades.

Para “Mi trabajo es seguro”, nos han trasladado hasta las calles moscovitas y nos han explicado las normas básicas de seguridad laboral de los operarios del trolebús. La verdad es que estos niños no solo hablan bien español sino que además saben interpretarlo como si fueran auténticos actores.

Y nuestra sorpresa fue mayúscula cuando nos mostraron el trabajo de Bárbara, una de las niñas que con sus propias manos ha hecho las maquetas de la catedral de San Basilio y de la basílica del Pilar, dos de los iconos arquitectónicos de Moscú y Zaragoza. Gracias por esta visita tan fructífera en la que tanto hemos aprendido. ¡Podremos disfrutar del esfuerzo de estos escolares rusos y sus profesores muy pronto!