ALPARTIR… UN BESO, UNA FLOR Y UN CARTERO QUE VIAJÓ A JAPÓN

Los escolares de Alpartir nos ofrecieron ayer un programa con historias de esas que emocionan y sorprenden, y que solo pueden darse en alguno de nuestros pequeños pero grandes pueblos aragoneses. Grandes porque las gentes que los habitan los hacen crecer.

El colegio Ramón y Cajal de Alpartir es famoso por los muchos premios que atesora en el ámbito de la innovación educativa. En su participación en “Cole Televisión” nos hablaron de algunos de los proyectos en los que se han implicado activamente y que les han valido tantos y variados galardones: su biblioteca, su emprendedora cooperativa o sus programas de convivencia, entre otros. Todo eso en un centro en el que estudian 35 alumnos y en torno al cual gira buena parte de la vida de la localidad, tal y como nos explicaron los niños, eso sí en inglés, ya que fue el idioma elegido para su intervención en el bloque dedicado al conocimiento de lenguas extranjeras.

“Entre tú y yo”, la sección de debate, se centró en un asunto que preocupa mucho a la comunidad educativa como son las tareas fuera del horario escolar. Argumentos de peso los hubo a favor y en contra, aunque al final nos quedamos con una de las conclusiones planteadas por el moderador cuando concluyó que “los deberes no deben ser causa de discriminación ni plantearse como un castigo” sino, bien al contrario, “como una actividad motivadora”.

Tan motivador como fascinante nos pareció el tema que eligieron para “Aragón en la pizarra”, el bloque dedicado a Conocimiento del Medio. Allí nos hablaron de la joven japonesa Masako Kimura, que en 1963 consiguió cumplir su sueño de ingresar en un convento en Arnedo (La Rioja) gracias a la mediación de Doña Mari, maestra de Alpartir, y a la colaboración del periodista Alberto Oliveras, que en la época tenía un famoso programa radiofónico en la cadena SER. Os preguntaréis qué papel jugó el cartero de Alpartir y porqué viajó a Japón. Pues resulta que Rafael Barranco, que así se llamaba, fue el encargado de llevar a los padres de Masako las miles y miles de postales que llegaron de todo el país para asegurarles que su hija estaba feliz y bien atendida en España. Varios libros y dos películas narran la historia.

Se despidieron cantando “al partir… un beso y una flor” pero antes nos dejaron varias reflexiones que os transcribimos porque desde “Cole Televisión” las compartimos plenamente:

  • “Si quieres gente estudiosa dales suficiente tiempo para jugar”.
  • “Para viajar lejos no hay mejor nave que un libro”.
  • “Dime y lo olvido, enséñame y lo recupero, involúcrame y lo aprendo”.
  • “La enseñanza que deja huella no es la que se hace de cabeza a cabeza sino de corazón a corazón”.